Vivienda en molina
La cocina se organiza en torno a una amplia península que combina función y encuentro cotidiano. Los frentes continuos, la combinación de superficies pétreas y madera, y la iluminación integrada generan un ambiente contemporáneo, cálido y equilibrado que se extiende hacia el salón y el comedor en un espacio abierto y luminoso.
Una cocina concebida como núcleo social que articula el espacio abierto de la vivienda.
El espacio de cocina se plantea como una pieza protagonista dentro de la zona de día, concebida no sólo como área de trabajo sino también como lugar de encuentro y relación dentro de la vivienda. La composición se organiza alrededor de una península de generosas dimensiones que articula el funcionamiento del conjunto, sirviendo tanto como superficie de preparación como espacio informal para el consumo cotidiano.
El mobiliario se resuelve mediante frentes de líneas continuas y depuradas que refuerzan la imagen contemporánea del espacio. La combinación de superficies pétreas en la encimera con revestimientos en madera en los paramentos verticales aporta equilibrio entre sofisticación y calidez. En el lateral de la península se incorpora una vitrina iluminada destinada al almacenaje de cristalería, elemento que introduce un carácter doméstico y elegante al conjunto. La iluminación indirecta integrada en el falso techo acústico y en los propios elementos de mobiliario genera una atmósfera cálida y uniforme, subrayando las texturas y volúmenes del espacio.
El salón y el comedor se desarrollan en continuidad con la cocina, formando un amplio espacio abierto que favorece la relación visual y funcional entre las distintas áreas de la vivienda. El pavimento de madera natural recorre todo el ámbito reforzando la sensación de unidad espacial y aportando una base cálida sobre la que se organizan los distintos usos. El salón se estructura en torno a un elemento central de carácter escultórico que integra la chimenea y el soporte audiovisual, actuando como pieza articuladora del ambiente. El mobiliario se dispone de manera que favorece tanto la conversación como la contemplación del entorno, mientras que los grandes paños de acristalados protegidos con cortinas ligeras permiten una abundante entrada de luz natural. La iluminación puntual empotrada en el techo complementa esta luz natural durante las horas nocturnas, generando un ambiente confortable, elegante y equilibrado que potencia el carácter abierto y contemporáneo de la vivienda.
